
Métricas vanidosas, un término curioso (y acertado) que acuñan en Social Media Today. Estas métricas valoran datos que pese a parecer positivos no son útiles ni productivos para las empresas. Se trata de aquellas técnicas que en un primer momento pueden ser acertadas, pero si se estudia el uso de las redes sociales o la relación que tienen en ellas los usuarios con las marcas, vemos que conseguir un número exahorbitado de fans no resulta beneficioso y en algunos casos puede ser hasta dañino.
Brad Smith establece tres indicadores inútiles en estas técnicas.
- Keywords Rankings. Que nuestra página esté la primera en los rankings de keywords, puede parecer importante, y lo es hasta cierto punto. Lo es siempre y cuando este aspecto se encuentre dentro de una estrategia previamente analizada y estudiada. Hay que tener en cuenta que los motores de búsqueda cada vez van perfeccionándose y mejorando de cara al usuario por lo cual ahora los resultados no dependen solo de los términos introducidos: también influyen:
- El historial de navegación.
- La ubicación física
- La conexión a redes sociales.
Se llega al punto en cada persona puede llegar a tener resultados exclusivos para según qué búsquedas y este hecho se “complica” cuando Google + cada vez está más integrado en Google Search.
Estrategia correctiva Nº1: medir el tráfico y las conversiones en la búsqueda orgánica. Se necesita que ese SEO tenga como objetivo a un tráfico cualificado al que le interese el producto o servicio. Para pequeñas empresas es conveniente olvidarse de las palabras clave importantes y centrarse en el Long Tail.
2. Followers y Fans. Con la llegada y popularización de las redes sociales, este es el mito que más ha arrasado entre las empresas noveles en estas lides. Un número alto de seguidores o fans, repercute en el alcance, que obviamente es importante, pero no es un objetivo último (o no debe serlo) en ninguna estrategia de marca o marketing.
Estrategia correctiva Nº2: hay que olvidarse de la carrera, conseguir fans no es una competición. La estrategia de una empresa en redes socailes, debe centrarse en aquellas que tengan importancia para su audiencia y centrar en ella sus esfuerzos. Lo ideal es que la tasa de crecimiento sea siempre constante y no se incremente solo cuando hay una campaña. Ser creativo y aprovechar los recursos que ofrecen las redes, es también una buena opción. Por otro lado, es importante medir el tráfico generado, las conversiones y estimar la vida de un cliente. Además se debe relacionar cuantos clientes “reales” llegan desde las redes sociales.
3. Tasa de apertura del email. Muchas empresas integran una acción de email marketing en su estrategia. Son estrategias acertadas, pero para saber su efectividad es necesario establecer parámetros útiles de medición. La tasa de apertura puede ser un dato interesante pero no aporta información sobre el éxito de la estrategia. Que se abra un correo electrónico no significa que se haya leído. Además hay que tener en cuenta que un e-mail solo cuenta como “abierto” si el receptor recibe también las imágenes que se adjuntan en él. Por tanto si éstas no se descargan, este no cuenta en la tasa de apertura.
Imagen: Nick J Webb








Coincido totalmente contigo María, es muy importante concienciar a las empresas de que estas métricas no lo son todo y que las estrategias no deben basarse únicamente en variables que, aunque dan muchísima información, no tienen tanto valor.
Un saludo!
Claro! En social media hay que reinventarse y darle más valor a la conversación y el compromiso que a las cifras.